the winter wonderland
Es navidad.
Me encantan las películas navideñas. Este año hay una excelente -lo que es raro porque parte de su encanto es que sean fomes-, con ben affleck, que se llama surviving christmas. Bueno, he visto varias buenas -además de las típicas cebollosas de los 90- y en cada una de ellas esta la navidad, como el marco espiritual e inmaculadamente blanco para historias muy humanas y familiares.
Me gusta la navidad. Me estresa, como todas las festividades, pero me gusta.
Me gusta ver a los personajes con tremendos abrigos de piel, con bufandas y gorros de lana de colores, tomando chocolate caliente frente a la ventana escarchada, mientras ven a los niños haciendo monitos de nieve en el jardin, donde el pasto verdísimo y mullido se oculta bajo una espesa capa de la más blanca y suave nieve. Si, en peliculandia la nieve es tibia y todos podemos jugar con ella por horas, sólo protejidos por un par de guantes de lana de utilería.
Nunca he visto una peli navideña sin frío.
Estoy segura de que aún si se hiciera una peli navideña en Brasil, en esa peli habría nieve. Apuesto lo que sea. Los productores se las ingeniarían para meterla en la historia como un "milagro navideño" que nos permita reunirnos frente al fuego y bla blaes. El pino sería pintado de blanco con escarcha plástica y habrían competencias de trineo en la arena de las playas.
No se por qué todos nos compramos esa patraña invernal. Y me incluyo, porque tengo una girnalda nevada... sobre la chimenea... y yo misma la hice.
Aaahh, no hay cómo... los gringos inventaron la navidad y nos la exportaron subliminalmente, junto con todo lo demás. ESO es lo que los hace la nación más ruidosa del mundo, el poder de darnos frío psicológico.
(Cómo será la navidad en Canadá?
Suelo preguntarme cómo serán las cosas en Canadá. Todas las cosas.
Canadá es un misterio para mí.)
Me encantan las películas navideñas. Este año hay una excelente -lo que es raro porque parte de su encanto es que sean fomes-, con ben affleck, que se llama surviving christmas. Bueno, he visto varias buenas -además de las típicas cebollosas de los 90- y en cada una de ellas esta la navidad, como el marco espiritual e inmaculadamente blanco para historias muy humanas y familiares.
Me gusta la navidad. Me estresa, como todas las festividades, pero me gusta.
Me gusta ver a los personajes con tremendos abrigos de piel, con bufandas y gorros de lana de colores, tomando chocolate caliente frente a la ventana escarchada, mientras ven a los niños haciendo monitos de nieve en el jardin, donde el pasto verdísimo y mullido se oculta bajo una espesa capa de la más blanca y suave nieve. Si, en peliculandia la nieve es tibia y todos podemos jugar con ella por horas, sólo protejidos por un par de guantes de lana de utilería.
Nunca he visto una peli navideña sin frío.
Estoy segura de que aún si se hiciera una peli navideña en Brasil, en esa peli habría nieve. Apuesto lo que sea. Los productores se las ingeniarían para meterla en la historia como un "milagro navideño" que nos permita reunirnos frente al fuego y bla blaes. El pino sería pintado de blanco con escarcha plástica y habrían competencias de trineo en la arena de las playas.
No se por qué todos nos compramos esa patraña invernal. Y me incluyo, porque tengo una girnalda nevada... sobre la chimenea... y yo misma la hice.
Aaahh, no hay cómo... los gringos inventaron la navidad y nos la exportaron subliminalmente, junto con todo lo demás. ESO es lo que los hace la nación más ruidosa del mundo, el poder de darnos frío psicológico.
(Cómo será la navidad en Canadá?
Suelo preguntarme cómo serán las cosas en Canadá. Todas las cosas.
Canadá es un misterio para mí.)
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