La curva final
A menos de una semana de decirle adios a las clases, comienzo a extrañar las cosas que antes no aguantaba. Mi viaje en micro de hoy, tuvo una dulzura insospechada. Ver como partíamos juntos desde el paradero de la U, para luego ir bajándonos de a uno en distintos paraderos... era como un vistazo bizarredo del futuro no muy lejano. Según esa visión, yo soy la que se va más lejos, o bien, la que vive más, o bien, la que pasará más tiempo en micro. Personalmente, me gustaría descartar de plano esta última posibilidad. Pero lo indescartable del asunto es que desde ahora nos vamos por distintos recorridos. Caramba. Cuál será el mío. Tal vez me quedo más tiempo en la micro simplemente porque no tengo la más remota idea de dónde bajarme.