Sensata paranoia
Sigo creyendo que la gracia aquí es tener un post corto. Así que este es mi post de hoy: Me rehuso terminantemente a tener un facebook. Siempre he desconfiado de los grandes fenómenos en conectividad social cibernética. Algo se traman las grandes corporaciones. Algo... Cuando la compañía de cable me instaló la caja para acceder a la señal de televisión digital, me tomó varias semanas olvidarme de ese objeto extraño que me vigilaba constantemente en mi pieza, mirándome fijo con ese único ojo amarillo que tiene... siempre encendido, siempre silente. Estaba convencida de que una cláusula secreta en el contrato del paquete de televisión le permitía a la compañía grabarnos constantemente, y vendernos como personajes anónimos de un sudaca reality show transmitido en una señal abierta de corea del norte. Nos vigilan. Nos tienen convencidos de que no lo hacen. Pero lo hacen. Oh, si.