Los Hallowines
Una bruja me acaba de tocar el timbre. Como yo estoy en pijama (después de un día agitado en el Gran Concepción ), le digo a mi mamá que abra. Pero ella me dice que me calle. Ahora, ¿Por qué querría abrirle la puerta a una bruja?... pues porque tiene 5 años y su sombrero puntiagudo es de cartón. Sí. Son los hallowines. Todos esos tiernos niños y niñas que celebran una fiesta nacida de la vasta imaginación de los celtas, pero que hoy es impulsada por el gremio de dentistas de chile. Al escuchar cierto griterío pueril a la distancia, le pregunté a mi papá si Halloween era en un mes más, a lo que él respondió (con mucha más paciencia que mi madre, siempre con más paciencia que mi madre) "... será en un MINUTO más?, porque ya se escucha niños corriendo". Bueno, Matilda, la bruja incesante, procedió a insistir por la puerta de la cocina. Y al encontrarse cara a cara con mis papás, que estaban en el patio, balbuceó "dulce o travesura", o lo que parecía sonar como "du...