Yoísmo: Lo último en deporte social
No se por qué no soy buena para hablar de mí, siendo que esto parece ser el pasatiempo favorito de tanta, pero tanta gente.
No me considero extremadamente tímida, pero me incomoda darle vueltas y más vueltas a lo que YO hice, a lo que YO pensé, a lo que YO dejé de hacer, a lo que YO haré... Me parece que debe ser terríblemente aburrido para el receptor (porque a esas alturas ya lo de "interlocutor" no corre).
Cuando pasan esas cosas tampoco se puede hablar de "conversación", por razones obvias. Por lo tanto, el yoísmo puede ser signo de un orador nato, pero frustrado. Esa es gente con talento, se me ocurre como para darle una explicación cósmica a tan masiva tendencia.
Después de todo, estamos hablando de sujetos que poseen una serie de características definidas y objetivas, que no necesariamente pueden ser calíficadas de negativas en sí mismas: primero, gran capacidad pulmonar; segundo, mucha resistencia física y aeróbica, especialmente concentrada en los músculos del cuello y cabeza (y manos, si es expresivo); tercero, notable fluidez oratoria (aunque no necesariamente riqueza verbal), puesto que no dejan ni un sólo segundo libre para cambiar el tema (o bien, todos los temas curiosamente le competen a su persona); y, cuarto, esa sutil sinverguenzura que les permite hacer las de narciso más allá de los límites de lo socialmente aceptable (muy útil para algunas profesiones que se sustentan completamente en la autopromoción).
En fin. Personas realmente admirables, por qué no. Aunque no mi tipo de personas. Debe ser porque, sinceramente, no entiendo cómo alguien querría vivir en un mundito tan pequeño como para alojar a un solo habitante.
No me considero extremadamente tímida, pero me incomoda darle vueltas y más vueltas a lo que YO hice, a lo que YO pensé, a lo que YO dejé de hacer, a lo que YO haré... Me parece que debe ser terríblemente aburrido para el receptor (porque a esas alturas ya lo de "interlocutor" no corre).
Cuando pasan esas cosas tampoco se puede hablar de "conversación", por razones obvias. Por lo tanto, el yoísmo puede ser signo de un orador nato, pero frustrado. Esa es gente con talento, se me ocurre como para darle una explicación cósmica a tan masiva tendencia.
Después de todo, estamos hablando de sujetos que poseen una serie de características definidas y objetivas, que no necesariamente pueden ser calíficadas de negativas en sí mismas: primero, gran capacidad pulmonar; segundo, mucha resistencia física y aeróbica, especialmente concentrada en los músculos del cuello y cabeza (y manos, si es expresivo); tercero, notable fluidez oratoria (aunque no necesariamente riqueza verbal), puesto que no dejan ni un sólo segundo libre para cambiar el tema (o bien, todos los temas curiosamente le competen a su persona); y, cuarto, esa sutil sinverguenzura que les permite hacer las de narciso más allá de los límites de lo socialmente aceptable (muy útil para algunas profesiones que se sustentan completamente en la autopromoción).
En fin. Personas realmente admirables, por qué no. Aunque no mi tipo de personas. Debe ser porque, sinceramente, no entiendo cómo alguien querría vivir en un mundito tan pequeño como para alojar a un solo habitante.
Comments